8 de enero de 2009

¿Pronador? ¿Supinador? ¿Mediopensionista?

Bueno, pues me he cambiado de zapatillas. Tras un poco más de un año compartiendo kilómetros, mis "Oasics Cumulus 9" han dicho "¡hasta aquí hemos llegado!" y me ha tocado tomar el camino de la tienda para comprarme otras. Finalmente han sido unas "Mizuno Wave Nirvana 4".

Lo curioso del tema es que el día antes había acudido a unos grandes almacenes del deporte para ver lo que tenían y se me ocurrió pedir asesoramiento.

El trato fue exquisito, y me aconsejaron probarme un artilugio para poder decirme el tipo de pisada que tengo:
  • Pronador: corriendo apoya la parte interior del pie (los tobillos giran hacia dentro). 45% de los corredores
  • Supinador: corriendo apoya la pate exterior del pié (los tobillos giran hacia fuera). 5% de los corredores.
  • Neutro: apoya bien, sin inclinar el pié ni hacia una parte ni hacia la otra (los tobillos controlan y no giran). 50% de los corredores

Aunque yo estaba convencido (ya llevo varios pares de zapatillas a cuestas) de que soy ligeramente pronador, acepté. Me pusieron un chaleco (encima del traje, ya que venía de trabajar), me hicieron quitarme los zapatos y ponerme unas zapatillas y, finalmente, me engancharon uan pernera con un sensor conectado en el talón de la zapatilla. A continuación me dijeron que oiría en breve una voz pidiéndome que empezara a correr. Que le hiciese caso y que corriese hasta que me dijera que parara. Que serían unos 15-20 metros. Y así ocurrió, oí la voz saliendo del chaleco, corrí (imaginaos: traje, zapatillas de deporte, pernera, chalequito y a correr por un pasillo esquivando a otros clientes), la voz me dijo que parará cuando llevaba unos 20 metros y diagnostico que yo era ... "marcadamente supinador". Como aquello no me convenció, pedí repetir la prueba. Pero esta vez en sentido contrario. De nuevo la voz, a correr, a esquivar clientes y nuevo diagnóstico... pronador. Como suponéis, pedí otra prueba, y otra, ... hasta 5. Cada vez decía una cosa. Dependía de si corría hacia una lado o hacia otro, de si tomaba alguna curva aunque fuese mínima, de ... Bueno, aunque al final ya estaba hasta cómodo corriendo por aquellos pasillos con mi vestido de Robokop, decidí parar de hacer el ridículo y pasar del aparatito. Me despedí amablemente de las personas que me estaban atendiendo y me fui sin comprar las zapatillas a la espera de un momento mejor.

Al día siguiente hice lo que hago siempre. Fui a mi tienda habitual, me llevé mis zapatillas viejas, las pusimos en el suelo, vimos qué parte estaba más cascada (que era la de dentro) coincidimos en que soy ligeramente pronador y me compré las zapatillas.

1 comentario:

Ariel dijo...

Muy sinmpática tu experiencia Paco. Me he reido mucho y me pregunto qué seré yo, si pronador o lo otro. Trataré de saberlo.
Saludos